Mach Jooin Khiie Jug
Jirag
Cabildo Indígena
Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral
Lucía Martínez
Fotografía: niño indígena wounaan,
Ciudad Bolívar. Lucía Martínez
Problemática
relevante en la comunidad indígena wounaan, Bogotá, Ciudad Bolívar
Colombia
es el país con mayor inequidad del mundo, las grandes ciudades presentan
fronteras que los ciudadanos con poder adquisitivo cruzan para ir de viaje a
algún sitio del mapa colombiano; pero cruzan estas fronteras sin mirar por
donde pasan, con mucho afán de no tener que parar en un semáforo pues todo lo
que suceda detrás de la frontera y detrás de los vidrios de sus carros no les
incumbe.
Esas
realidades de esa frontera son verdades sin voz, vamos a hablar de la
problemática que viven los habitantes de Ciudad Bolívar, específicamente de un
Cabildo indígena wounaan, desplazados forzosamente del departamento del Choco,
quienes después de 6 años la ley de garantías para las victimas aún no ha
reparado en su totalidad.
Fueron
desplazados de su territorio dos veces, la primera a Buenaventura en el 2004 y
la segunda en el 2009 a Bogotá, estuvieron pidiendo ayuda en diferentes lugares
cercanos a Bogotá y decidieron volver a Ciudad Bolívar y radicarse allí, han continuado
sufriendo nuevas persecuciones de sus victimarios; por ello cuentan con un
esquema de seguridad aunque muy escaso para un grupo de 130 personas, una
visita diaria en la vivienda del gobernador.
Américo
Cabezón es un indígena de la etnia wounaan de 62 años que vive en la localidad
de Ciudad Bolívar, en el barrio Lucerito. Pude entrevistarme con el después de
varios intentos para localizarlo, es un hombre muy dinámico; quien representa a
un grupo de 130 personas.
La
comunidad a la que representa se llama: Mach
Jooin Khiie Jug Jirag, Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento
Ancestral
Contexto:
130
personas conforman el Cabildo indígena Wounaan Mach Jooin Khiie Jug Jirag,
Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral, 130 personas
desplazadas en diferentes momentos y de diferentes zonas del Choco; pero todas pertenecientes
a la etnia wounaan.
Las
razones por las que se encuentran en Bogotá son varias; la más importante es
que habían sido desplazados en otra ocasión a Buenaventura y allí retornaron al
territorio sin garantías de ninguna clase; por lo cual las amenazas regresaron
y con más fuerza, entonces decidieron desplazarse a un sitio más lejano y
difícil de ser ubicados por los actores del conflicto de su región.
Pero al
llegar a Bogotá se encontraron con una situación más difícil pues siendo una
ciudad tan grande muchas veces pasan desapercibidos para las entidades que
cubren las necesidades de la población víctima del conflicto armado y cuando
reciben ayuda son prácticamente pañitos de agua tibia. Viendo tal situación
Américo que llego en el 2009 con su familia aproximadamente 10 personas busco
reubicarse en municipios cercanos a Bogotá pensando que allí podría encontrar
la solución; pero en cada puerta que tocaba está se cerraba y no logro obtener
ayuda por lo cual decidió retornar a Bogotá.
Ya en
Bogotá buscaron el apoyo de compañeros que como el habían sido desplazados de
su territorio y que vivían en la
localidad de Ciudad Bolívar, encontrando un poco de apoyo comenzaron a
organizarse con otras familias que fueron llegando y conformaron un cabildo
indígena para no perder su tradición, lengua, costumbres y su cosmovisión.
Conformar
un cabildo interno requiere una estructura organizativa y de mando; ellos han
logrado dicha organización siempre teniendo en cuenta las tradiciones de los
ancestros mayores quienes les enseñaron la sabiduría del pueblo wounaan.
Américo
Cabezón, cuenta que ellos han presentado su cabildo al Ministerio del Interior
pero ellos no han querido darle el reconocimiento por lo cual no tienen
personería jurídica, aunque ellos consideran
que el reconocimiento más importante es el de los miembros de su comunidad;
aunque saben que tendrían más garantías si contara con el reconocimiento del
Estado.
En
palabras de Américo: “El reconocimiento
no es un papel, el reconocimiento lo es cuando usted sabe manejar lo ancestral
de los mayores; por qué debe enseñar y debe tener la autonomía propia, lengua,
tradiciones, las costumbres y lo que se llama las parteras, los sobanderos, las
plantas medicinales, todo, es la pintura corporal, la vestimenta propia, lengua
eso sí es autonomía”.
El nombre
del cabildo surgió porque cuando los wounaan dicen sembrando pensamiento, se
refieren a recoger los pensamientos de los mayores ancestrales; Américo cuenta
que los ancestros mayores cuando llegaban de trabajar en sus conucos y a la
comunidad tenían que ir a conversar, reunidos para la planeación del próximo
día; para así saber cuántos iban a trabajar, que iban a sembrar, o que haría
cada uno de los acompañantes.
En cuanto
a los proyectos que están adelantando en comunidad, Américo cuenta que ellos
desarrollan un proyecto de artesanías en werrege, madera, chocolatillo y
chaquiras; el werrege es la fibra que se saca del cogollo de la palma de
werregue y que crece en el Choco; las maderas que utilizan son el mare y
algarrobo que igualmente crecen en el Choco; el chocolatillo es una fibra
natural que se extrae de una palma flexible que crece en los departamentos del
Cauca, Choco y Vaupés.
En Bogotá
es imposible acceder a los productos que ellos utilizan para la elaboración de
sus artesanías; debido a eso debe alguien conocido comprarlos en el Choco y
pagar el valor del envió a una empresa de encomiendas.
Las
artesanías de los indígenas wounaan en especial el werrege son objetos muy
finos y que para su elaboración se requiere tiempo y dedicación. Un jarrón en
werrege puede demorar entre 15 a 30 días dependiendo del diseño, el tamaño y la
experiencia de la artesana. Dentro del territorio en el Choco son las mujeres
las que se dedican a su tejido; pero en Ciudad Bolívar los hombres han
comenzado a aprender la técnica para que su proyecto económico de vida sea
sostenible.
Algunos de
los hombres del cabildo en Ciudad Bolívar son los encargados de la
comercialización del producto y ellos manifiestan que los mejores meses para la
venta son de marzo a mayo y de octubre a diciembre; mostrando con ello 6 meses
productivos.
Existe una
queja de parte de la comunidad y es que algunas personas que no son wounaan
viajan al Choco a las comunidades en donde hacen trueques de artesanías por
ropa usada; cuando estas personas vienen a Bogotá venden los productos
artesanales a precios no competitivos, afectando con ello la economía del
cabildo.
Los diseños del tejido del werrege
son historias de su cotidianidad representadas en el pensamiento de la mujer.
Se puede
encontrar diseños donde se plasma la imagen de la palma, de las mujeres en el
proceso de tejido, de hombres acompañados por animales como el perro, imágenes
de trapiches y todo aquello que es parte de la vida de la comunidad.
También
diseñan tejidos con figuras geométricas que tienen un significado en su
cosmovisión.
Fotografía: jarrón werregue
wounaan. Lucía Martínez
La
cosmovisión wounaan, tiene cuatro niveles de su universo, con un orden desde
los mundos superiores con sus dioses y algunas almas de sus muertos; hasta los
mundos inferiores en donde habitan los wounaan, los animales silvestres, los
conucos, las plantas y otros seres.
Según su
orden los mundos son:
Maach Aai
Pomaan Jeb, el mundo del Padre Mayor, siempre descansando en una hamaca y
rodeado de almas de niños que llegan junto a él, son los niños que mueren en el
vientre de sus madres y quienes tienen la tarea de mecer la hamaca.
Êwandam
Jeb, el mundo de Dios Hijo, lo acompañan las almas de todas las personas que
han muerto, quienes reciben la purificación con fuego, quienes no logran
purificarse regresan a la tierra, transformados en peces, camarones, animales
del monte y vacas.
Wounaan
jeb, la tierra de los Wounaan, es el mundo de las personas que fueron creadas
por el Padre, habitan los Waspien, seres del agua representados en personas conocedoras
de las plantas medicinales.
Ãhãrmiã
jeb, el mundo subterráneo, habitado por personas que viven debajo de la tierra.
Sobre como
mantienen las tradiciones, la cultura, la cosmovisión y la lengua, teniendo en
cuenta que Bogotá es diferente al Choco; Américo dice que para mantener la
lengua, ellos en comunidad siempre hablan en wounaan; él dice que aunque ahora
tiene mucho contacto con los “otros” cuando llega de sus reuniones lo primero
que hace es saludar en wounaan, pues está es la única forma de mantener lo más
importante de su tradición que es la lengua.
Respecto a
las manifestaciones culturales dice que cada vez que la ocasión lo amerita
ellos realizan sus rituales y ceremonias, que son la danza, los cantos, la
pintura corporal y la preparación de los alimentos. Además a veces la
Secretaria Distrital los invita a realizar eventos para dar a conocer estas
ceremonias y su cultura.
Las
comunidades indígenas en general luchan día a día por preservar su cultura,
lengua y costumbres. Y estando fuera de su territorio natural esta tarea es
mucho más difícil.
Hablando
con algunos de los wounaan en general dicen que la forma para fortalecer sus
costumbres es la práctica y ello es muy importante porque es parte de la vida
en comunidad y que aunque Bogotá no es el Choco, ellos siguen siendo Wounaan y
para seguir siéndolo no pueden perder su identidad.
Vivir en
Bogotá o en ciudades grandes es difícil, complicado, costoso; pero a veces
puede ser la mejor opción para obtener la atención del Estado. Américo hace un
recuento de su primera llegada a Bogotá y de cómo buscando oportunidades se fue
a otros municipios cercanos en donde según el considera que fue más difícil
encontrar apoyo; por eso retorno a Bogotá, específicamente a la localidad de
Ciudad Bolívar en donde la vida a pesar de ser difícil. Con el trabajo que han
realizado en comunidad han logrado algunas de las metas trazadas como: un aula
especial para los niños del Cabildo, apoyo económico (que no siempre se
cumple), espacios en hospitales con medicina natural, atención del Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar y de otras instituciones que les hacen
acompañamiento.
Él dice
que estos logros desafortunadamente se dieron después de la muerte de unos
infantes.
Las
noticias más recientes del Choco muestran que contrario a haber mejorado la
calidad de vida de los habitantes ha empeorado y el conflicto armado y grupos
al margen de la ley se han ido apoderando de todo el territorio, ocasionando
con ello desplazamientos masivos de comunidades, muertes, torturas y un
crecimiento de la delincuencia.
Algunas de
las familias que conforman el Cabildo Sembrando Pensamiento Ancestral, han sido
desplazados varias veces del territorio, ellos la gran mayoría consideran que
la situación en el Choco es cada vez más complicada y que existe un gran
proyecto de partes privadas en el desalojo de la tierra en las comunidades
tanto indígenas como afrodescendientes. Es por ello que consideran que regresar
al territorio aunque es lo que más desean, las condiciones tanto físicas, de
seguridad y alimentarias no están dadas. Dicen que no hay garantías.
Han
recibido de parte del Gobierno ofrecimientos para retornar pero ellos en su
mayoría han decidido la reubicación al retorno.
Hay
historias de familias que han retornado en los últimos seis meses y quienes ya
han tenido que desplazarse de nuevo en el mejor de los casos; pues a otros los
han desaparecido o los han asesinado.
El significado
de Sembrando Pensamiento Ancestral y su proyección:
Los
integrantes del Cabildo tienen el pensamiento que cada uno tiene una herencia que
se va llevando poco a poco y que mañana mediante el ejercicio de transmitir el pensamiento
ancestral de los mayores en el futuro ellos serán un ejemplo para los propios
wounaan; quienes dirán: esta gente llego a Bogotá y a pesar de todas las vicisitudes
que han sufrido lograron fortalecer su comunidad y salir adelante.