domingo, 29 de noviembre de 2015

Estrategia de Alfabetización sobre la Libertad de Expresión

Legislación de la Comunicación
401125_1
Lucía Martínez

Propuesta de Alfabetización sobre la Libertad de Expresión 


Grupo a quien va dirigida la propuesta
La propuesta de alfabetización sobre la libertad de expresión va dirigida a la Comunidad indígena Waunana, Cabildo Sembrando Pensamiento Ancestral, Gobernador Américo Cabezón, Ciudad Bolívar, Bogotá.

Se decidió seleccionar esta propuesta porque generalmente las minorías indígenas suelen ser presa  injusta de los poderes del país que motivan la opresión y porque el tema ha sido de índole informativo y de gran expectación en los últimos años por la opinión pública.
Objetivo y justificación
El objetivo y justificación: Alfabetizar en el tema de libertad de expresión a la comunidad indígena Waunana, Cabildo Sembrando Pensamiento Ancestral. Fomentar la libertad de expresión Conocer los derechos de cada ciudadano indígena y como pueden actuar dependiendo de la situación.
Qué tipo de actividades piensa desarrollar actividades a desarrollar
Taller sobre Identidad: Construcción o fortalecimiento de la identidad sociocultural, teniendo en cuenta género y edad; e identificar las importancias socioculturales de cada uno.
Taller sobre la Ciudadanía: Otorgar a las partícipes de un marco fundamental en relación de los derechos humanos, para que reconozcan sus garantías como ciudadano, como indígena y como comunidad.
Taller sobre la Libertad de Expresión 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la sección cuarta sobe derechos organizativos y políticos dice: Artículo catorce, Derechos de asociación, reunión, libertad de expresión y pensamiento.
Primero. Los pueblos indígenas tienen los derechos de asociación, reunión y expresión de acuerdo a sus valores, usos, costumbres, tradiciones ancestrales, creencias y religiones.
Segundo. Los pueblos indígenas tienen el derecho a reunirse y al uso por ellos de sus espacios sagrados y ceremoniales, así como el derecho a mantener contacto pleno y actividades comunes con sus miembros que habiten el territorio de Estados vecinos.
Producto audiovisual como lenguaje de apropiación e identidad
Suministrar herramientas simples de alfabetización mediática, la comunidad se acostumbrara a su uso y desde ese conocimiento podrán crear y producir narraciones desde su realidad y cotidianeidad; el uso de storytelling es un buen mecanismo para contar historias de vida, cortas y dicientes.

viernes, 1 de mayo de 2015

Mach Jooin Khiie Jug Jirag Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral



Mach Jooin Khiie Jug Jirag
Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral
Lucía Martínez

Fotografía: niño indígena wounaan, Ciudad Bolívar. Lucía Martínez

Problemática relevante en la comunidad indígena wounaan, Bogotá, Ciudad Bolívar

Colombia es el país con mayor inequidad del mundo, las grandes ciudades presentan fronteras que los ciudadanos con poder adquisitivo cruzan para ir de viaje a algún sitio del mapa colombiano; pero cruzan estas fronteras sin mirar por donde pasan, con mucho afán de no tener que parar en un semáforo pues todo lo que suceda detrás de la frontera y detrás de los vidrios de sus carros no les incumbe.

Esas realidades de esa frontera son verdades sin voz, vamos a hablar de la problemática que viven los habitantes de Ciudad Bolívar, específicamente de un Cabildo indígena wounaan, desplazados forzosamente del departamento del Choco, quienes después de 6 años la ley de garantías para las victimas aún no ha reparado en su totalidad.

Fueron desplazados de su territorio dos veces, la primera a Buenaventura en el 2004 y la segunda en el 2009 a Bogotá, estuvieron pidiendo ayuda en diferentes lugares cercanos a Bogotá y decidieron volver a Ciudad Bolívar y radicarse allí, han continuado sufriendo nuevas persecuciones de sus victimarios; por ello cuentan con un esquema de seguridad aunque muy escaso para un grupo de 130 personas, una visita diaria en la vivienda del gobernador.

Américo Cabezón es un indígena de la etnia wounaan de 62 años que vive en la localidad de Ciudad Bolívar, en el barrio Lucerito. Pude entrevistarme con el después de varios intentos para localizarlo, es un hombre muy dinámico; quien representa a un grupo de 130 personas.

La comunidad a la que representa se llama: Mach Jooin Khiie Jug Jirag, Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral

Contexto:
130 personas conforman el Cabildo indígena Wounaan Mach Jooin Khiie Jug Jirag, Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral, 130 personas desplazadas en diferentes momentos y de diferentes zonas del Choco; pero todas pertenecientes a la etnia wounaan.

Las razones por las que se encuentran en Bogotá son varias; la más importante es que habían sido desplazados en otra ocasión a Buenaventura y allí retornaron al territorio sin garantías de ninguna clase; por lo cual las amenazas regresaron y con más fuerza, entonces decidieron desplazarse a un sitio más lejano y difícil de ser ubicados por los actores del conflicto de su región.

Pero al llegar a Bogotá se encontraron con una situación más difícil pues siendo una ciudad tan grande muchas veces pasan desapercibidos para las entidades que cubren las necesidades de la población víctima del conflicto armado y cuando reciben ayuda son prácticamente pañitos de agua tibia. Viendo tal situación Américo que llego en el 2009 con su familia aproximadamente 10 personas busco reubicarse en municipios cercanos a Bogotá pensando que allí podría encontrar la solución; pero en cada puerta que tocaba está se cerraba y no logro obtener ayuda por lo cual decidió retornar a Bogotá.

Ya en Bogotá buscaron el apoyo de compañeros que como el habían sido desplazados de su  territorio y que vivían en la localidad de Ciudad Bolívar, encontrando un poco de apoyo comenzaron a organizarse con otras familias que fueron llegando y conformaron un cabildo indígena para no perder su tradición, lengua, costumbres y su cosmovisión.

Conformar un cabildo interno requiere una estructura organizativa y de mando; ellos han logrado dicha organización siempre teniendo en cuenta las tradiciones de los ancestros mayores quienes les enseñaron la sabiduría del pueblo wounaan.

Américo Cabezón, cuenta que ellos han presentado su cabildo al Ministerio del Interior pero ellos no han querido darle el reconocimiento por lo cual no tienen personería jurídica,[1] aunque ellos consideran que el reconocimiento más importante es el de los miembros de su comunidad; aunque saben que tendrían más garantías si contara con el reconocimiento del Estado.

En palabras de Américo: “El reconocimiento no es un papel, el reconocimiento lo es cuando usted sabe manejar lo ancestral de los mayores; por qué debe enseñar y debe tener la autonomía propia, lengua, tradiciones, las costumbres y lo que se llama las parteras, los sobanderos, las plantas medicinales, todo, es la pintura corporal, la vestimenta propia, lengua eso sí es autonomía”.

El nombre del cabildo surgió porque cuando los wounaan dicen sembrando pensamiento, se refieren a recoger los pensamientos de los mayores ancestrales; Américo cuenta que los ancestros mayores cuando llegaban de trabajar en sus conucos y a la comunidad tenían que ir a conversar, reunidos para la planeación del próximo día; para así saber cuántos iban a trabajar, que iban a sembrar, o que haría cada uno de los acompañantes.

En cuanto a los proyectos que están adelantando en comunidad, Américo cuenta que ellos desarrollan un proyecto de artesanías en werrege, madera, chocolatillo y chaquiras; el werrege es la fibra que se saca del cogollo de la palma de werregue y que crece en el Choco; las maderas que utilizan son el mare y algarrobo que igualmente crecen en el Choco; el chocolatillo es una fibra natural que se extrae de una palma flexible que crece en los departamentos del Cauca, Choco y Vaupés.

En Bogotá es imposible acceder a los productos que ellos utilizan para la elaboración de sus artesanías; debido a eso debe alguien conocido comprarlos en el Choco y pagar el valor del envió a una empresa de encomiendas.

Las artesanías de los indígenas wounaan en especial el werrege son objetos muy finos y que para su elaboración se requiere tiempo y dedicación. Un jarrón en werrege puede demorar entre 15 a 30 días dependiendo del diseño, el tamaño y la experiencia de la artesana. Dentro del territorio en el Choco son las mujeres las que se dedican a su tejido; pero en Ciudad Bolívar los hombres han comenzado a aprender la técnica para que su proyecto económico de vida sea sostenible.

Algunos de los hombres del cabildo en Ciudad Bolívar son los encargados de la comercialización del producto y ellos manifiestan que los mejores meses para la venta son de marzo a mayo y de octubre a diciembre; mostrando con ello 6 meses productivos.

Existe una queja de parte de la comunidad y es que algunas personas que no son wounaan viajan al Choco a las comunidades en donde hacen trueques de artesanías por ropa usada; cuando estas personas vienen a Bogotá venden los productos artesanales a precios no competitivos, afectando con ello la economía del cabildo.

Los diseños del tejido del werrege son historias de su cotidianidad representadas en el pensamiento de la mujer.
Se puede encontrar diseños donde se plasma la imagen de la palma, de las mujeres en el proceso de tejido, de hombres acompañados por animales como el perro, imágenes de trapiches y todo aquello que es parte de la vida de la comunidad.

También diseñan tejidos con figuras geométricas que tienen un significado en su cosmovisión.
Fotografía: jarrón werregue wounaan. Lucía Martínez
La cosmovisión wounaan, tiene cuatro niveles de su universo, con un orden desde los mundos superiores con sus dioses y algunas almas de sus muertos; hasta los mundos inferiores en donde habitan los wounaan, los animales silvestres, los conucos, las plantas y otros seres.
Según su orden los mundos son:
Maach Aai Pomaan Jeb, el mundo del Padre Mayor, siempre descansando en una hamaca y rodeado de almas de niños que llegan junto a él, son los niños que mueren en el vientre de sus madres y quienes tienen la tarea de mecer la hamaca.
Êwandam Jeb, el mundo de Dios Hijo, lo acompañan las almas de todas las personas que han muerto, quienes reciben la purificación con fuego, quienes no logran purificarse regresan a la tierra, transformados en peces, camarones, animales del monte y vacas.
Wounaan jeb, la tierra de los Wounaan, es el mundo de las personas que fueron creadas por el Padre, habitan los Waspien, seres del agua representados en personas conocedoras de las plantas medicinales. 
Ãhãrmiã jeb, el mundo subterráneo, habitado por personas que viven debajo de la tierra. 
Sobre como mantienen las tradiciones, la cultura, la cosmovisión y la lengua, teniendo en cuenta que Bogotá es diferente al Choco; Américo dice que para mantener la lengua, ellos en comunidad siempre hablan en wounaan; él dice que aunque ahora tiene mucho contacto con los “otros” cuando llega de sus reuniones lo primero que hace es saludar en wounaan, pues está es la única forma de mantener lo más importante de su tradición que es la lengua. 
Respecto a las manifestaciones culturales dice que cada vez que la ocasión lo amerita ellos realizan sus rituales y ceremonias, que son la danza, los cantos, la pintura corporal y la preparación de los alimentos. Además a veces la Secretaria Distrital los invita a realizar eventos para dar a conocer estas ceremonias y su cultura. 
Las comunidades indígenas en general luchan día a día por preservar su cultura, lengua y costumbres. Y estando fuera de su territorio natural esta tarea es mucho más difícil. 
Hablando con algunos de los wounaan en general dicen que la forma para fortalecer sus costumbres es la práctica y ello es muy importante porque es parte de la vida en comunidad y que aunque Bogotá no es el Choco, ellos siguen siendo Wounaan y para seguir siéndolo no pueden perder su identidad. 
Vivir en Bogotá o en ciudades grandes es difícil, complicado, costoso; pero a veces puede ser la mejor opción para obtener la atención del Estado. Américo hace un recuento de su primera llegada a Bogotá y de cómo buscando oportunidades se fue a otros municipios cercanos en donde según el considera que fue más difícil encontrar apoyo; por eso retorno a Bogotá, específicamente a la localidad de Ciudad Bolívar en donde la vida a pesar de ser difícil. Con el trabajo que han realizado en comunidad han logrado algunas de las metas trazadas como: un aula especial para los niños del Cabildo, apoyo económico (que no siempre se cumple), espacios en hospitales con medicina natural, atención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y de otras instituciones que les hacen acompañamiento. 
Él dice que estos logros desafortunadamente se dieron después de la muerte de unos infantes. 
Las noticias más recientes del Choco muestran que contrario a haber mejorado la calidad de vida de los habitantes ha empeorado y el conflicto armado y grupos al margen de la ley se han ido apoderando de todo el territorio, ocasionando con ello desplazamientos masivos de comunidades, muertes, torturas y un crecimiento de la delincuencia. 
Algunas de las familias que conforman el Cabildo Sembrando Pensamiento Ancestral, han sido desplazados varias veces del territorio, ellos la gran mayoría consideran que la situación en el Choco es cada vez más complicada y que existe un gran proyecto de partes privadas en el desalojo de la tierra en las comunidades tanto indígenas como afrodescendientes. Es por ello que consideran que regresar al territorio aunque es lo que más desean, las condiciones tanto físicas, de seguridad y alimentarias no están dadas. Dicen que no hay garantías. 
Han recibido de parte del Gobierno ofrecimientos para retornar pero ellos en su mayoría han decidido la reubicación al retorno. 
Hay historias de familias que han retornado en los últimos seis meses y quienes ya han tenido que desplazarse de nuevo en el mejor de los casos; pues a otros los han desaparecido o los han asesinado. 
El significado de Sembrando Pensamiento Ancestral y su proyección: 
Los integrantes del Cabildo tienen el pensamiento que cada uno tiene una herencia que se va llevando poco a poco y que mañana mediante el ejercicio de transmitir el pensamiento ancestral de los mayores en el futuro ellos serán un ejemplo para los propios wounaan; quienes dirán: esta gente llego a Bogotá y a pesar de todas las vicisitudes que han sufrido lograron fortalecer su comunidad y salir adelante.








[1] En la actualidad existen más de quince cabildos internos de diferentes etnias y comunidades desplazadas sin reconocimiento del Estado. http://www.elespectador.com/noticias/bogota/una-politica-los-indigenas-urbanos-articulo-483778

jueves, 26 de marzo de 2015

Por la liberación indígena de la madre tierra



Por la liberación indígena de la madre tierra 

http://www.las2orillas.co/por-la-liberacion-indigena-de-la-madre-tierra/

¿Por qué será que proponen dividir el Cauca en dos?  

Por: Lucía Martínez | marzo 26, 2015

Hace poco más de 20 años las comunidades indígenas que habitan América comenzaron a luchar por recuperar sus derechos, movimientos indígenas en el norte de América, en la región Caribe y en sur América han tenido que pelear contra los Estados exigiendo un poco de bienestar.

Sur América ha presenciado las movilizaciones indígenas, desde los Mapuche en el Sur de Chile[1], los Sarayaku en las amazonas de Ecuador[2], los Kayapos en Brasil[3]. Colombia no ha sido la excepción a pesar de los problemas de orden público y amenazas; las movilizaciones indígenas en el Cauca y en diferentes regiones continúan con fuerza en la lucha por mantener su cultura, exigir justicia y proteger y reclamar la madre tierra[4].

Las comunidades indígenas del Cauca se agrupan en dos grandes organizaciones la Asociación de Cabildos Indígenas del norte del Cauca ACIN y el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, organizadas el 90% de las diferentes etnias los Nasa, Guambianos, Paeces, Yanakonas, Coconucos, Epiraras, Emberas, Totoroes, Inganos y Guanacos. Comunidades que tienen en su historia una problemática común, han sido desplazadas forzosamente por el conflicto armado.
El Cauca ha sido escenario de diferentes masacres, en donde no solo se ha afectado a la población civil sino también a las comunidades rurales que lo habitan, entre ellos afrodescendientes, campesinos e indígenas. Solo entre los años 1985 al 2008 se perpetraron más de 10 masacres, se presentaron más de 1000 casos de asesinatos selectivos y casi 100 de falsos positivos o ejecuciones extrajudiciales[5], donde la mayoría de las víctimas pertenecían a alguna de las etnias que habitan el Cauca. En todos estos casos los diferentes actores armados del conflicto han sido los perpetradores, AUC, FARC, Ejército Nacional de Colombia, Policía Nacional y otros.[6]

Este es el resultado de más de 50 años de conflicto armado en Colombia que ha dejado barbarie, dolor, desplazamiento, pobreza e incluso miseria en las diferentes comunidades de Colombia. La constitución política de Colombia, de 1991, reconoció y acepto los derechos de las comunidades indígenas, al adoptar y ratificar el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales propuesto por la OIT en Ginebra Suiza en 1989.[7] Esto solo se cumple en el papel pues los hechos demuestran que las violaciones a los derechos de dichas comunidades continúan.

Hoy existe un proceso avanzado de negociación de la paz con la guerrilla de las FARC y diálogos exploratorios con la guerrilla del ELN; aun así se siguen presentando casos de violación de derechos humanos a comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas.

Cabe exponer las razones que dan las organizaciones para justificar las ocupaciones en el Cauca: las organizaciones esgrimen que debido al incumplimiento de las promesas que ha hecho el gobierno; se ven en la necesidad y obligación de exigir el cumplimiento de los acuerdos adquiridos mediante la toma pacifica de varias haciendas dedicadas al monocultivo de la caña. Terrenos que por ser fértiles están en manos de grandes empresas y terratenientes. Terrenos que pertenecían ancestralmente a las comunidades indígenas y fueron adquiridos por grandes terratenientes mediante amenazas de grupos paramilitares en la década del 90.

El Estado colombiano se comprometió con las comunidades a la reparación y la no repetición de los hechos ocurridos en las masacres contra el pueblo caucano y en especial con las comunidades indígenas que lo habitan. Pero las comunidades indígenas hoy a pesar de haber obtenido una parte del territorio (35% de lo prometido por el gobierno) tienen una queja real y es que parte de esos territorios se encuentran ubicados en parques nacionales, territorios sagrados para las comunidades indígenas o son zonas de protección natural, las reglamentaciones de Parques Nacionales no permiten el pastoreo, o la siembra, afectando con ello la agricultura o presentando casos en los cuales la tierra es infértil, esto conlleva a que las comunidades que habitan las áreas de influencia de los parques no pueden realizar actividades de tipo agrícola.

Según estudios realizados por la CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca) en convenio con el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y con el INCODER (Instituto Colombiano de Desarrollo Rural): “Aproximadamente un 63% de los territorios indígenas del Cauca (unas 300.000 hectáreas) tienen carácter netamente conservacionista. De las cuales, 46.000 hectáreas están traslapadas con parques naturales nacionales y casi 6.000 hectáreas corresponden a sus zonas de amortiguación. Unas 83.000 hectáreas corresponden a páramos, sitios sagrados y zonas de importancia vital para la conservación del agua y la biodiversidad; el resto a zonas de vocación forestal protectora.[8]


 Mapa de ocupación indígena (amarillo) y afrodescendientes (azul)[9]                            Mapa de acciones bélicas[10] 

En los últimos dos meses las comunidades indígenas del Cauca están realizando tomas pacificas en grandes haciendas dedicadas al monocultivo de la caña aduciendo que son tierras fértiles aptas para cultivar. La caña cultivada en estas haciendas se utiliza para la fabricación de biocombustibles lo que genera unas ganancias muy altas a las pocas familias productoras de caña y pocas ganancias para los trabajadores o corteros de caña entre ellos indígenas, campesinos y afrodescendientes, quienes no cuentan con ningún tipo de seguridad social.

Estas acciones han dado pie para la polémica en medios de comunicación y en redes sociales siendo el caso de la reconocida Senadora de la Republica Paloma Valencia quien pertenece al partido político Centro Democrático (liderado por el expresidente Alvaro Uribe Vélez), quien propone dividir el departamento del Cauca en dos: “Propongo un referendo o una consulta para que el departamento del Cauca se divida en dos. Un departamento indígena y otro para los mestizos”[11], olvidando con ello a las comunidades afrodescendientes del Cauca.




[6] Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP
[9] Fuente: Instituto Geográfico Agustín Codazzi e Instituto Colombiano de Desarrollo Rural - INCODER
[10] OCHA (Office for the Coordination of Humanitarian Affairs)